Krishnamurti

“.... de la experiencia adquirimos conocimiento, del conocimiento, memoria; la respuesta de la memoria es el pensamiento, luego, del pensamiento emerge la acción, y de la acción aprenden ustedes más, y así el ciclo se repite.
Ese es el patrón de vuestra vida. Tal forma de aprender jamás resolverá nuestros problemas porque es una repetición.
Ese es el patrón de vuestra vida. Tal forma de aprender jamás resolverá nuestros problemas porque es una repetición.
Adquirimos más conocimientos que puedan conducir a una acción mejor, pero esa acción es limitada, y esto es lo que seguimos repitiendo. La actividad que proviene de ese conocimiento no resolverá en absoluto nuestros problemas humanos.
¡Es tan obvio que no los hemos resuelto!
Después de millones de años, no hemos resuelto nuestros problemas: nos cortamos el cuello uno a otros, estamos compitiendo, nos odiamos mutuamente, queremos obtener éxito... todo el patrón se repite desde los comienzos del hombre, y todavía seguimos en lo mismo. Hagan lo que hagan conforme a ese patrón, no resolverán ningún problema político, religioso o económico, porque es el pensamiento el que está operando.
Ahora bien, ¿existe otra forma de aprender?¿Aprender no en el contexto del conocimiento, sino una forma diferente, una percepción-acción no acumulativa?
Para descubrirlo, debemos investigar si es posible observar el contenido de nuestra conciencia y observar el mundo sin un solo prejuicio. ¿Es eso posible? No digan que no es posible, simplemente formúlense la pregunta. Vean si, cuando tienen un prejuicio, pueden observar claramente. No pueden es obvio. Si tienen alguna conclusión, un cierto conjunto de creencias, conceptos e ideales, y quieren ver claramente qué es el mundo, todas esas conclusiones, ideales, prejuicios, etc, de hecho lo impedirán. La cuestión no es como liberarse de los prejuicios; consiste en ver claramente que cualquier forma de prejuicio -por noble o innoble que sea- impedirá realmente la percepción. Cuando vemos eso, los prejuicios desaparecen. Lo que importa no es el prejuicio, sino la exigencia de ver claramente.”



17 Comments:
...joder... de lo mas interesante que he leido en tiempo... y verdad como un puño... que facil y dificil se hace... y parece tan simple... joder... ya veo que esta noche no duermo... joder...
...pero valdra la pena no dormir...
...un abrazo enorme enorme enorme... y besos besos y besos...
paz y calma...
Ay Álvaro de mi corasao.... sabía que este texto... sabio y denso texto te iba a llegar... bufff, tú lo dices claramente... esta noche no duermo... y lo entiendo... ¿sabes cuántas vueltas de tuerca se le puede dar a un párrafo??... joder, parece simple... incluso confuso pero al final... si lo desgranas poco a poco... te vuelves loco¡¡, puedes dar una, otra y otra vuelta más... jeje, me encanta pero el Krishnamurti este, me está volviendo loca de remate ;)
Abrazos tiernos e ilimitados para ti¡¡
No estoy.
No la conozco.
No quiero conocerla.
Me repugna lo hueco,
La afición al misterio,
El culto a la ceniza,
A cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,
Ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo, la gracia.
No estoy para lo inmóvil,
Para lo inhabitado.
Cuando venga a buscarme,
Díganle:
"se ha mudado".
O.G
soy un conjnto de agujeros negros, ya lo dice el título de mi blog.POr tanto no me preocupa lo que soy, porque sé que no soy nada, y no lo pretendo
besitos
"No hay caminos hacia la libertad", Algo así decía este hombre en el discurso en el que asumía el mayor cargo de la Orden de la estrella (agrupación destinada a reconocer y apoyar al nuevo mesías), tras su argumentación dió a conocer su primera decisión respecto de su autoridad, disolver inmediatamente la orden y pedirles a todos que no sigan a nadie más que a mismos.
Todo dicho (por mi y mi habitual torpeza) en resumidas cuentas claro.
Bahhhhhhhhhh, ya solté algo que suena a sermón (o guía de museo jeje), puta carajo hoy estoy insoportable, así que tú ni caso bombona que al final de cuentas todo es una excusa para decirte esto:
Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeso
Ay, ay, ay, si es que no lo pué evitar, perdoname bombona pero me pica una curiosidad que si no me la rasco ni me veas.
Lady mejoralito: ¿Me parece a mi o usté viene aquí a mostrarse en lugar de escuchar a la dueña de casa y dejar un comentario acorde a lo expuesto?, si es así la felicito, le ha salido muy bien aunque no sé si tanto como lo estaba esperando, de no ser así mis más sinceras disculpas y un por favor, ¿Me explicaría que tiene que ver lo escrito bajo su firma con Krishnamurti?, es que ¿Sabe usté?, soy una persona mu dura de cesera y me gusta entender aquello que no me entra ¿Vió?, le agradecería muchísimo su ayuda.
Beeeeeeeeeeeeeso(de nuevo y ya prometo que no vuelvo que te dije que estaba hoy un poco insoportable ja ja, podés borrarlo si te jode que le ande hablando a la gente que te visita, ya me conocés un poco creo)
jajaj Paula, eres la leche¡¡¡¡¡
Es sabido que miramos, pero no tengo tan claro que seamos capaces de ver las cosas tal y como son, tenemos demasiados velos que nos impiden percibir la realidad tal cual. Y, además, a veces no queremos ni mirar.
Un saludo.
"Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ése es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada"
Paula ;)
muy muy interesante ^^
No puedo decir más. Cuidate, besacos :)
;)
Ai loviú beibi!
.. no se.. pero me da a mi que el pensamiento no arreglará nada, porque cada uno piensa como le da la gana.. no creo que sea problema de pensamiento.. en fin.. ¿será un prejuicio?..
Uno de mis preferidos... gracias por compartirlo.
Dejo un cariño desde Buenos Aires.
MentesSueltas
todo se remite al que el mundo es una ilusion, con normas y prejuicios inculcados que no nos dejan ver el verdadero mundo,pero cada mundo es distinto uno del otro, mi mundo no es el tuyo niel del otro, complicado todo pero sencillo a la vez...puf yo tampoco duermo.
imaginacion , imaginacion que poder tienes
Aprendemos, o por inducción o por demostración. La demostración parte de lo universal; la inducción de lo particular.
Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender es peligroso.Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender.
Un abrazo Nosue.
Quería agradecer tu visita... siempre valoro enormemente todos los comentarios.
MentesSueltas
Jiddu Krishnamurti y Satish Kumar.
Mi encuentro con Jiddu Krishnamurti me reveló una visión totalmente diferente a las de Gandhi y Vinoba. Según ellos, uno encuentra significado en su vida a través del servicio. Pero Krishnamurti enfatizaba la necesidad de la libertad. Uno necesita estar libre del miedo y del condicionamiento de la mente antes de poder ofrecer cualquier servicio significativo. La libertad interna es el requisito previo de la libertad social y política.
LA LIBERTAD ESPIRITUAL EMERGE CUANDO SE INDAGA PROFUNDAMENTE EN LA CONSCIENCIA
En 1960 yo estaba en la ciudad de Varanasi (Benarés). Allí un amigo, Achyut Patwardhan, me dijo: “Debes conocer a Krishnamurti. Tu historia de entrar en una orden religiosa y luego abandonarla, le fascinará. El también abandonó su orden”.
Había oído hablar de Krishnamurti. Muchos de mis amigos eran admiradores suyos. Eran lectores asiduos de sus libros y habían acudido a sus discursos. Pero yo conocía muy poco de él y de que había dejado una orden religiosa. Achyut alegremente disipó mi ignorancia:
“Krishnamurti nació en 1895 en Madanapalle, en el sur de India. Su padre, un brahmín y funcionario del gobierno, era miembro de la Sociedad Teosófica. Tras jubilarse del funcionariado, el padre, junto con sus hijos, fue a trabajar y vivir a Chennai (Madrás), en el Centro Teosófico que estaba dirigido por la carismática y sociable señora Anni Besant. Ella quedó impresionada con el aura especial de Krishnamurti. Sus ojos profundos, oscuros y penetrantes contenían una especie de misterio y espíritu que hipnotizaban a la señora Besant. Había encontrado al Mesías, el maestro mundial, a quien ella y sus seguidores habían estado esperando durante tanto tiempo. La señora Besant quedó completa y absolutamente cautivada por la sencillez, la espiritualidad y la pureza de ese niño extraordinario”.
Achyut paró un momento para tomar algo de té. Pensé que yo tenía nueve años cuando conocí a mi gurú. Krishnamurti tenía catorce cuando conoció a Annie Besant. “¿Qué sucedió entonces?”, pregunté.
“La señora Besant no perdió tiempo. Durante los siguientes dos años ella y otros teósofos formaron una organización llamada “La Orden de la Estrella del Este” y pusieron a Krishnamurti al frente. En 1912 lo proclamaron el maestro mundial, y la señora Besant se hizo su tutora legal y lo educó en Inglaterra. Durante los siguientes diecisiete años, hasta 1929, se portó de la manera que se esperaba de él. La Orden de la Estrella del Este atrajo a varios miles de miembros por todo el mundo, y adquirió interés internacional. Pero entonces, después de indagar en su propia consciencia y alma durante mucho tiempo, después de muchas noches de confusión y angustia, Krishnamurti emergió como un espíritu libre y renunció a su papel de “Maestro iluminado”, “Gurú” o “Maestro Mundial”. Disolvió la Orden y abandonó la organización. Desde entonces ha hecho públicas sus opiniones, que me han ayudado a mí y a muchos otros a buscar la verdad y encontrar la libertad”.
Este relato me pareció apasionante y solicité, a través de Achyut, poder entrevistarme con Krishnamurti. Arreglado el encuentro, fuimos a la casa de huéspedes del colegio y Achyut tocó suavemente a la puerta. El mismo Krishnamurti, listo y expectante, abrió la puerta. “Este es Satish, el que fue monje jainista”, dijo Achyut, presentándome. “Buenos días, señor”, dijo Krishnamurti, con voz educada y suave. Yo era un joven ordinario de veinticuatro años de edad, así que me sorprendió que me llamara “señor”. No sabía qué decir. Salimos a dar un paseo matinal por la orilla del Ganges. El alba apenas rompía. En esa luz tenue miré al gran hombre, del cual había oído hablar tanto. Tenía sesenta y cinco años, pero andaba con paso enérgico. No muy alto, y sin darse aires, parecía ser un hombre muy amable.
LO SAGRADO HA PERDIDO SU SIGNIFICADO Y SE HA CONVERTIDO EN CONCEPTO Y RITUAL
Justo al borde de la ribera había una familia de peregrinos que se metían en las aguas sagradas. Krishnamurti comentó: “Los hindúes consideran sagrado el Ganges, pero permiten que aguas residuales, excrementos y otras porquerías de la ciudad fluyan al río. La palabra sagrado ha perdido su significado y se ha convertido en un mero concepto. Bañarse en el agua sagrada no es más que un ritual”. Su cara denotaba una expresión de tristeza.
“Ayer, Achyut me habló de cómo disolviste la Orden de la Estrella. Lo habrás comentado muchas veces, pero me gustaría oír de ti por qué lo hiciste”. “Sentí –dijo- que no hay un programa fijo con el que se pueda llegar a la verdad. La verdad es una tierra sin caminos. Ninguna religión es capaz de llevarnos a la espiritualidad o a la libertad. Las religiones son una causa de esclavitud tanto como cualquier otra. Sólo nos pueden ofrecer una jaula o prisión religiosa. Para andar libres tenemos que deshacernos de todas las muletas. Las religiones no son más que los intereses creados de la creencia organizada, separando y dividiendo a las personas. Las religiones se basan esencialmente en el miedo. Cuando comprendí esto, cuando lo vi claro, como la luz del día, me dije: si es así, entonces yo no puedo liderar una orden religiosa”.
“Antes de disolver la Orden de la Estrella, tuve que disolver mi propio miedo, mi propia inseguridad. Una vez logrado eso, lo demás se hizo fácil. Sencillamente anuncié que la Orden no sólo no era esencial, sino que era una absoluta barrera contra el verdadero entendimiento, así que no se podía justificar más. Y así fue”. “¿Cómo reaccionó la gente ante tu afirmación?”. “Cuando se dieron cuenta de que no sólo estaba yo abandonando la Orden, sino que tampoco les estaba ofreciendo un ideal que pudieran perseguir, se sintieron defraudados. La gente ansiaba certezas, yo les estaba ofreciendo sorpresas”.
“Si no les estabas ofreciendo un ideal, entonces ¿qué les estabas ofreciendo?”, pregunté. “Amistad, conversación y diálogo, para explorar la naturaleza de la realidad. La verdad no es algo prefabricado que te pueda dar una religión o un maestro. La verdad necesita ser descubierta. La vida es un viaje de descubrimiento. La certeza sólo es posible cuando existe algo fijo y permanente, mientras que la realidad se mueve y cambia continuamente. Se encuentra constantemente en estado de transformación.
Si nuestras mentes están atadas a una creencia fija, a una determinada sabiduría, entonces ¿cómo podemos bregar con este cambio continuo? Ya que la realidad no es estática necesitamos mentes rápidas y corazones flexibles. Sólo entonces sabremos responder ante la naturaleza dinámica de la existencia. Yo no podía, y no puedo, ofrecer más que una constante conversación y exploración. A través de tal exploración podemos disfrutar de libertad total del miedo y de ideales fijos”.
LA RELIGIÓN Y LA POLÍTICA SON PARTE DEL PROBLEMA, NO DE LA SOLUCIÓN
“¿Estás diciendo que no hay nada de valor en los grandes textos religiosos como la Bhagavad Gita o la Biblia?”, le pregunté. “Puede que haya algo de valor en esos libros en términos de literatura o como un relato del pensamiento de una persona. Pero la verdad no está en ningún libro. Si la verdad estuviera allí, entonces no habría ningún conflicto entre la Biblia y el Corán, entre la Bhagavad Gita y los sutras budistas. El conflicto sólo puede existir entre lo falso y lo falso. No puede haber conflicto entre lo verdadero y lo verdadero. Ni entre lo verdadero y lo falso.
Igual que no puede haber conflicto entre dos personas que amen la paz, o entre una persona que ama la paz y otra que ama la guerra. El conflicto en realidad sucede sólo cuando hay dos que aman la guerra y quieren salirse con la suya. El conflicto religioso es entre una religión falsa y otra religión falsa. Las religiones se han convertido en vehículos de propaganda, y la propaganda no es la verdad”.
“¿Quieres decir que las religiones no son parte de la solución, sino parte del problema?”. “Gracias, señor”, dijo Krishnamurti. “Has estado prestando atención a nuestra conversación. Tienes toda la razón. La verdad no se puede comprender a través de ningún credo, ningún dogma, ninguna sabiduría filosófica, ninguna técnica psicológica, ningún ritual o sistema teológico. La verdad se experimenta de momento a momento, en la red de relaciones”.
“¿Qué es la “red de relaciones”?”, pregunté. “Te das cuenta, señor, de que tú eres el mundo y el mundo eres tú? El mundo no es algo aparte de ti y de mi. Hay un hilo común de relaciones que nos teje a todos juntos. Fundamentalmente estamos todos totalmente conectados. Superficialmente las cosas parecen estar separadas. Especies distintas, razas distintas, culturas y colores distintos, nacionalidades y religiones y políticas distintas. Si te fijas bien, inmediatamente verás que todos somos parte del gran tapiz de la vida. Cuando podemos vernos a nosotros mismos como parte de este glorioso patrón de relaciones, entonces los conflictos entre naciones, religiones y sistemas políticos se acabarán.
Los conflictos nacen de la ignorancia. Cuando ignoramos que toda la vida está interconectada, entonces intentamos controlarnos los unos a los otros. Cuando no existe el entendimiento de que las relaciones son la base de nuestra existencia, entonces sólo hay desintegración en la sociedad. Las relaciones son el cimiento sobre el que todos existimos”.
Debimos de estar andando durante casi una hora. Krishnamurti tenía que dar su discurso público a las diez. Comenzamos a regresar. Achyut permanecía callado. Se alegraba de haberme presentado, un joven “rebelde”, a Krishnamurti, un viejo “rebelde”.
Tras haber dado la vuelta, aún pregunté: “Dices que la religión, la política y las ideologías han herido a la humanidad. ¿Cómo podemos curar estas heridas? ¿Cómo podemos regresar al estado de unión?”. “El problema es mucho más profundo que lo concerniente a religiones o política”, dijo Krishnamurti. “Comienza en nuestras mentes, nuestros hábitos, nuestras vidas. Existe un condicionamiento constante que ha perdurado durante siglos. Estamos sujetos al condicionamiento y participamos en nuestro propio condicionamiento.
El juzgar, el prejuicio, los gustos y disgustos, todos forman parte del mismo problema. Se nos ha condicionado para creer que el observador es distinto a lo observado, que el pensador está separado del pensamiento. Este dualismo, esta división en compartimentos, es la madre de todos los conflictos, la base de todo dolor y sufrimiento. ¿Me entiendes, señor? Es muy importante”. “Espero haberlo entendido. Sin embargo, ¿cómo pasamos del dualismo a la totalidad?”, proseguí averiguando.
“Para poder sanarnos, debemos ir más allá de las teorías, las fórmulas y las respuestas prefabricadas. Debemos estar callados y prestar atención. El silencio y la atención proporcionan la base para la meditación. La meditación es un proceso curativo para las heridas de la fragmentación. Al meditar, las divisiones se acaban y la totalidad emerge. Ya no hay división entre “yo” y “tú”, entre “nosotros” y “ellos”, entre “bien” y “mal”. Cuando no existe el ego, no existe la vanidad, o el miedo, o el aislamiento, la inseguridad o la ignorancia, entonces hay curación y totalidad”.
LA TRANSFORMACIÓN DE LAS CONCIENCIAS NO ES UNA UTOPÍA O UN LUJO, SINO UNA NECESIDAD
Reiniciamos el camino. Krishnamurti me preguntó: “¿Qué crees, señor? ¿Qué piensas?”. “Tiene sentido. Entiendo lo que dices, pero cuando veo a esos bañistas ahí abajo, tus palabras parecen estar desconectadas de la manera en que ellos piensan, sienten y viven. Parece existir una enorme brecha. ¿Qué significan tus palabras para ellos?”. “Nada, quizás nada. Y sin embargo, si no nos transformamos radicalmente, corremos el riesgo de destruir no sólo a la especie humana, sino a la Tierra misma. Por favor, piensa en las armas nucleares y lo que todo eso implica. Una vida completa, noble y llena de claridad, es un imperativo para la supervivencia. No es una utopía o un lujo, sino una necesidad. Por favor. Cuando miremos profundamente y nos veamos a nosotros mismos como una parte integral del universo, entonces nuestras mentes parlanchinas se calmarán, la sordidez de la guerra humana desaparecerá, conseguiremos establecer un parentesco profundo y perdurable con la naturaleza”.
Acompañamos a Krishnamurti hasta la casa de huéspedes y nos despedimos inclinándonos respetuosamente. El momento estaba impregnado de sentimientos profundos hacia un nuevo horizonte para la humanidad. Al llegar a la casa de Achyut, le dije: “Sus palabras son radicales, sus pensamientos sinceros, pero ¿puedes imaginarte un tiempo en el que estemos libres de templos, iglesias, mezquitas, rezos, curas, partidos políticos y todo lo demás que divide a la humanidad? Además, ¿no está tirando al bebé con el agua sucia de la bañera?”. Achyut me dijo: “Debemos comprender lo que es el bebé y diferenciarlo del agua sucia de la bañera. Existe una gran diferencia entre la religión y las religiones. Krishnaji estaría de acuerdo en que necesitamos ser religiosos, pero ¿necesitamos quedarnos con el agua sucia de los dogmas y las disciplinas?”.
“Achyut, tú has pasado gran parte de tu vida en la política. Eras un importante miembro del Partido Socialista de India. Trabajabas para conseguir una transformación a través del cambio político. Pero ahora vives una vida tranquila, en este bungalow, rodeado de árboles y tranquilidad, mientras hay millones de personas ahí fuera sufriendo”.
Achyut se quedó pensando. Y me dijo: “La política me falló, y ha fallado a India. Los políticos usan el lema de “servir al pueblo” como una cortina de humo. Una vez llegan al poder su meta principal es permanecer en el poder, por las buenas o por las malas. Yo ví todo esto con mis propios ojos. La historia de la política está llena de decepción, corrupción y desilusión. Por eso decidí que todo era una pérdida de tiempo y lo dejé. Así de sencillo. No hay ningún gran misterio. La política se ha convertido, como la religión, en parte del problema, y no en parte de la solución. La política significa “dividir” y “dominar”; esto era así con los ingleses y es así ahora con el partido Congreso. La lucha por la independencia fue una lucha desinteresada; ahora la lucha es por el poder, por los privilegios y por la riqueza”.
“¿Qué alternativa hay, entonces?”. “La alternativa es la educación. Debemos dejar de corromper y condicionar a nuestros niños. Por eso, Krishnamurti y sus amigos han establecido colegios para hacer precisamente eso: uno en el sur de India, llamado Rishi Valley; otro aquí, otro en Inglaterra y otro en California. En estos colegios no existen dogmas fijos. Los niños son capaces de aprender sobre la unidad de la vida, a ver las cosas como son, a ser íntegros y plenos. Yo encuentro mucha más satisfacción trabajando con niños de la que hallé en la política”.
Lo dejamos ahí. Vinoba había ampliado mi entendimiento de la espiritualidad para incluir el servicio a la comunidad y a la Tierra como una práctica religiosa primaria, pero ahora la búsqueda de Krishnamurti de la verdadera libertad había retado los mismísimos fundamentos de las tradiciones religiosas.
SATISH KUMAR, Tú eres, luego yo soy. Ediciones i, 2006.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/
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